Del Samba al Metal: La Historia Detrás de las Torres

En la ficción, encontrarás a Alex, el líder de la legendaria banda Ashen Towers. Un artista en la cima de su carrera que, agotado por la repetición, descubre que la verdadera inspiración no se encuentra en los himnos de estadio, sino en lugares tan simples como la mesa de su propio comedor.

En la realidad, estoy yo. A diferencia de Alex, mi viaje musical no comenzó con riffs pesados, sino con el ritmo palpitante de la samba, donde conocí a mi esposa. Ella es la verdadera metalera, de Iron Maiden a AC/DC. Yo era el chico del pandeiro que, por amor, se encontró en medio de un mar de guitarras distorsionadas.

Ashen Towers nació de mi deseo de construir un puente. Una forma de conectar aún más con el universo de mi esposa y de iniciar a nuestros hijos en una pasión que define nuestro hogar: la música.

Nuestro hogar es un pequeño estudio. Del piano a la batería electrónica, del bajo al «cavaquinho». La música es nuestro idioma. Ashen Towers es un reflejo de esto. Es un proyecto forjado en familia, donde la ficción refleja la realidad. La indignación del joven Davi y la lógica de Leo en el cómic son ecos de las conversaciones que tenemos en casa. Las ideas no son solo mías; son nuestras. Es la historia de un padre sumergiéndose en el mundo de sus hijos, y de unos hijos que ayudan a construir uno nuevo.

De esta fusión de samba y metal, de padres e hijos, de realidad y ficción, nació la primera canción: ‘Mammon’s Embrace’. Una canción que no habla de dragones, sino que enfrenta al monstruo real de la codicia. Una crítica social con el peso y el alma del Heavy Metal. Esto es más que la primera canción de una banda ficticia. Es la prueba de que la mejor melodía es la que nos une.

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